Topic outline

  • [Serie] Zanon, el hilo rojo. El rol del trotskismo.

    Bienvenidos a ver “Zanon, el hilo rojo. El rol del trotskimo”

    Con cada una de las seis entregas de la serie, y los textos de cada bloque de este curso, se pueden conocer los hechos narrados por sus propios protagonistas y con imágenes de archivo inéditas.  El rol del trotskismo en el Sindicato Ceramista de Neuquén y la gesta de la fábrica Zanón es relatada en primera persona por Raúl Godoy, uno de los principales referentes de este proceso. 

    Con la idea de trasmitir esta historia a nuevas generaciones que se suman a la militancia, repasar los hechos, sus protagonistas, destacar los pasos dados y los aportes desde el trotskismo, se eligió un formato actual que aporta en esta tarea. 

    A partir de ahora te invitamos a ver toda la serie sobre este importante episodio de la historia reciente del movimiento obrero argentino. 

    Bandera de Cerámica Zanon con ícono de video play


    Leé las opiniones sobre El hilo Rojo

    Para conocer más sobre la historia de Zanón mirá: 

    Zanón, primeros documentales

  • Capítulo 1: La comisión interna

    El primer capítulo recorre los comienzos de la organización y la histórica huelga de los "nueve días".  Desde los primeros pasos, con encuentros a escondidas de la patronal y la burocracia, hasta la recuperación de la Comisión Interna por parte de la Lista Marrón, en estos primeros momentos se forjan la solidaridad y las convicciones necesarias para las grandes luchas por venir. Surge así una suerte de "doble poder" al interior de la fábrica que se planta ante la patronal. 

    La huelga de los "nueve días" es una dura lucha que encabeza la nueva Comisión Interna combativa. La unidad, los métodos democráticos, los principios de clase, la coordinación, nacen en estos días para volverse práctica cotidiana de los ceramistas. La muerte de Daniel Ferrás deja marcado a fuego una idea "la vida de un obrero no se negocia".


  • Capítulo 2: "El sindicato clasista"

    El segundo capítulo  muestra el intento de la patronal junto a la burocracia sindical, de barrer con la Comisión Interna de fábrica en el año 2000. Y el contragolpe de los trabajadores que terminó por recuperar el Sindicato y avanzar en el camino del clasismo. La asamblea en la localidad de Cutral Co es el símbolo de esa recuperación, con la votación de la junta electoral, tras la masiva asistencia y la bronca.

    Con la recuperación del Sindicato vienen nuevas tareas, la organización de plenarios abiertos, la solidaridad y la coordinación obrera a nivel nacional ante una situación que avanzaba hacia la rebelión popular de diciembre del 2001.

    En ese marco la huelga de los 34 días durante el 2001 es un nuevo hito de lucha, con el intento de la patronal de quebrarlos por hambre, resistido con el apoyo de toda la comunidad neuquina y enormes muestras de solidaridad.



    • Capítulo 3: La toma y la rebelión popular del 2001

      En el tercer capítulo la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre del 2001 es una bisagra en la historia. Tres meses antes del estallido, la patronal de la cerámica declara un lock out, y comienza a parar la producción hasta declarar un despido masivo de trabajadores. El Sindicato Ceramista responde permaneciendo en la planta y luchando, pero muy golpeado por el intento de quebrar su lucha por el hambre. Ningún trabajador cobra, y se mantienen en pié por la solidaridad del pueblo.

      El hambre es lo que recorre la Argentina, la bronca contra el gobierno de La Alianza y la desesperación crecen. Mientras la burocracia sindical, al frente de los grandes sindicatos no toma ninguna medida seria y sostiene la gobernabilidad.

      La lucha de Zanon es el puntapié para construir la Coordinadora Regional del Alto Valle, una herramienta común de trabajadores ocupados y desocupados para enfrentar esta situación.

      La rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001, con epicentro en Buenos Aires y las grandes ciudades parte las aguas. Son los primeros lazos entre trabajadores que ocupan plantas ante los cierres. Conocen a las trabajadoras de la textil Brukman de Buenos Aires.

      La toma de la planta recibe un empujón hacia adelante, y los trabajadores anuncian la decisión de ponerla a producir. La puesta en producción de Zanon es parte de "los fuegos del 2001". Raúl Godoy relata que "se abría una posibilidad, si se desarrollaba el movimiento, de lograr que la crisis la paguen los capitalistas."



      • Capítulo 4: Control obrero

        En el cuarto capítulo su lucha se convierte en bandera por la "estatización y puesta en producción bajo control obrero de toda fábrica que cierre o despida". Influyen otras experiencias similares en el país e incluso internacionalmente, en medio de un debate sobre "qué hacer" ante la profunda crisis capitalista en Argentina.

        Se consolida una politica de unidad con las y los trabajadores de la textil Brukman de CABA, frente a variantes cooperativistas, autonomistas, o peronistas. Realizan encuentros comunes y lanzan un periódico "Nuestra lucha". Algo nuevo nace, problemas y desafíos que no enfrentaban antes. Deben combinar la puesta en marcha de una planta industrial sin patrones, con una política de lucha, amplia, unitaria. La confederación mapuche aparece como un nuevo actor en este proceso.

        Mientras tanto el gobierno del senador Duhalde, quien asume tras sucederle cuatro presidentes en dos semanas, intenta la represión de los movimientos de desocupados y de fábricas. La masacre del Puente Pueyrredón es su principal jugada, pero la rebelión no cesa.

        En ese marco los trabajadores de Zanon deberán enfrentar el ataque de patotas y la burocracia sindical primero, y finalmente un intento de desalojo el 8 de Abril de 2003, cuya resistencia pone a prueba todos los lazos establecidos previamente con sindicatos, movimientos de desocupados, estudiantes, el movimiento mapuche, las Madres de Plaza de Mayo, la izquierda y toda la comunidad. La resistencia al desalojo del 8 se convierte en un hito en la historia de Neuquen, sobre la base de un paro provincial de enorme acatamiento: se hace real la consigna "Zanon es del pueblo"







        • Capítulo 5: Independencia de clase

          En el quinto capítulo dos hechos de la lucha de clases marcan un antes y un después en sintonía con el desarrollo de la situación politica y social en el país.

          El 18 de abril de 2003 la obreras de la textil Brukman de Buenos Aires literalmente "tiran las vallas policiales" y avanzan hacia su fábrica luego del desalojo sufrido días antes. Miles de personas, junto a movimientos de desocupados, organismos de DDHH, asambleas populares, partidos de izquierda, las acompañan. El desafío es repelido con una brutal represión y el campo de batalla abarca desde el barrio de Once hasta Congreso.

          El 25 de noviembre de 2003 los trabajadores del MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados de Neuquen) sufren una brutal represión en su barrio. Durante todo el día la policía ataca y los vecinos y jóvenes resisten. Se usan balas de plomo, provocando al menos seis heridos con éstas, incluyendo a su principal dirigente. El joven trabajador de Zanon, Pepe Alveal, pierde un ojo en la represión que claramente buscaba aleccionar a los luchadores.

          Entre ambos hechos, el 25 de mayo de 2003, asume Nestor Kirchner como presidente y comienza una política de recomposición de las instituciones. Dando lugar a los organismos de DD.HH, dialogando con diversos reclamos populares. El nuevo gobierno genera expectativas en sectores que antes salían a la lucha y se replantean las unidades de acción callejeras.

          En esta combinación de "abrazos por arriba y palos a los sectores combativos" al decir de Raúl Godoy, Zanon cada vez más es una fortaleza sitiada, rodeada, a la que se responde con una politica para mantener "la independencia de clase" impulsando el periódico "Nuestra lucha" y reorganizando al "sindicalismo de base".

          Zanon se apuntala como una experiencia atractiva para artistas, jóvenes y nuevos movimientos de izquierda. Con la crisis capitalista del 2008 vuelve a ser punto de referencia.




          • Capítulo 6: Tomar partido

            En el sexto y último capítulo se recorre la conquista de la expropiación en 2009, la reforma de los estatutos del sindicato, los debates entre los trabajadores sobre qué camino seguir, y cómo muchos de ellos toman partido por la izquierda.

            En 2009 los obreros de Zanon logran la expropiación, en una jornada histórica en la legislatura neuquina, acompañados por centenares de trabajadores, estudiantes y las diversas organizaciones sociales y políticas que apoyaron su lucha durante nueve años.
            Con la democracia de base como método, el SOECN da un paso más profundo y reforman los estatutos del Sindicato para adaptarlos a su práctica, lejos de los sindicatos burocráticos. Dice parte de su preámbulo:

            "La sociedad se desarrolla en el contexto de la lucha de las clases sociales. Por eso el SOECN reconoce, se orienta y basa su práctica en la lucha de clases y bajo los principios del sindicalismo clasista, conservando su plena independencia del Estado y sus instituciones, del gobierno y todas las organizaciones patronales. El SOECN reconoce que la clase obrera no tiene fronteras. Somos hermanos de los trabajadores y los pueblos pobres y oprimidos de América Latina y el mundo."

            La agrupación Marron, histórica dirigencia del sindicato da un nuevo paso y se suma a impulsar el Frente de Izquierda en Neuquén, obteniendo por primera vez "diputados obreros" para la legislatura provincial. Raúl Godoy y Alejandro López.

            Luego de la expropiación y con la ofensiva del gobierno kirchnerista algunos dirigentes plantean "que es el momento de la confianza y la negociación", surge la agrupación Marrón Bordó.

            Este último capítulo intenta transmitir las lecciones más importantes de una experiencia que se transformó en un baluarte de la clase obrera internacional. A decir de Raúl Godoy, la experiencia de Zanon es solo un granito de arena para una clase que ha hecho revoluciones enormes. La izquierda debe recuperar su pensamiento estratégico.