Introducción para el primer encuentro

Introducción para el primer encuentro

de Juan Dal Maso -
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Taller Debates sobre marxismo y dialéctica

Introducción para el primer encuentro 

Nos proponemos que este taller sirva para una introducción a la cuestión de la dialéctica en el marxismo, pero a la vez que esa introducción sea crítica y se corra de ciertos lugares comunes. Para ello, vamos a tratar de combinar el tratamiento de algunas cuestiones básicas con discusiones más complejas. Es importante darnos el tiempo para consultar lo que no se entienda, sin ninguna vergüenza y tomar el taller como una instancia de formación. De hecho, pensando en eso decidí hacer la actividad con esta modalidad, en vez de charlas de presentación, que son actividades más superficiales, en las que el público tiene menos posibilidad de participar y apropiarse de las discusiones de manera más profunda. 

Vamos a poner en debate las tres aproximaciones tradicionales de la dialéctica que están nombradas en la introducción del libro (y en artículo que publiqué después): como Método (con mayúsculas), como "ciencia de las leyes de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento" y como "lógica superior a la lógica formal". En cada encuentro habrá más énfasis en una o en otra. Por ejemplo, en este primer encuentro, nos vamos a abocar más a la discusión sobre el "Método", especialmente centrada en Marx. Pero antes, algunas cuestiones de contexto. 

Repaso sobre el idealismo alemán, Hegel y Marx 

El idealismo alemán surge en las condiciones culturales e ideológicas ligadas a las grandes políticas del despotismo ilustrado, que tomó a su manera el imperativo democrático de la educación del pueblo, como parte de una estrategia de auto reforma de la monarquía. De allí que Alemania (en realidad, Prusia) tenía una amplia actividad intelectual que estaba mucho más desarrollada que su estructura económica o su actividad industrial o política. Por eso Marx señalaba, en uno de sus trabajos de juventud, que los alemanes "somos contemporáneos filosóficos del presente sin ser sus contemporáneos históricos". Desde el punto de vista filosófico, el idealismo alemán es un intento de síntesis y elaboración sistemática de los grandes problemas de la filosofía de occidente, orientado a superar la metafísica tradicional, tanto como la oposición entre racionalismo y empirismo. Estos temas están en el pensamiento de Kant, pero son también recogidos por Hegel, cuya filosofía constituye el intento más ambicioso de construir un sistema filosófico que explique la totalidad de lo existente a partir de una concepción que pretende superar la diferencia entre sujeto y objeto (cuestión irresoluble para Kant), al mismo tiempo que pone la contradicción como motor de un desarrollo que finalmente supera todas las contradicciones. Sobre Hegel hay muchas discusiones, porque se lo ha considerado como el teórico del Estado prusiano como el sistema social y político ideal y por ende como un conservador. Su biógrafo Jacques D´Hondt señala que esa es una lectura vulgar y que sería más adecuado asociar a Hegel con la política de Hardenberg, primer ministro prusiano que desarrolló las reformas –que ya venían desde antes, pero les dio más impulso– para la modernización del Estado prusiano (incluyendo la igualdad cívica para los judíos, la abolición de la servidumbre campesina y el impuesto a las ganancias para los ricos). Otros autores, como Eric Weil, o el mismo Gramsci, señalan que la posición de Hegel sobre el Estado se puede emparentar con la de un Estado interventor. Dejo el tema acá y, eventualmente, quienes quieran profundizar me piden después más referencias. Lo que nos interesa para entender a Marx es que, después de la muerte de Hegel, hay un proceso de descomposición de la hegemonía ideológica del hegelianismo y surgen hegelianos de derecha y de izquierda. Entre estos últimos, se destaca Feuerbach, quien propone un cambio radical, que es básicamente abandonar la filosofía hegeliana y hacer un giro hacia el materialismo. Desde aquí tenemos que pensar el desarrollo que hace Marx respecto de su valoración de Hegel en general y de la cuestión de la dialéctica en particular. 

Esquema elemental del recorrido de Marx en torno de Hegel y de la dialéctica 

En el primer capítulo de Marxismo y dialéctica, partimos del recorrido que hace Marx, planteado muy esquemáticamente del siguiente modo: 

-En los Manuscritos de 1844, realiza una crítica de Hegel apoyándose en el materialismo de Feuerbach, pero reivindica al máximo exponente del idealismo alemán porque la "negación de la negación" es el "principio motor" del movimiento histórico que lleva a la superación de la propiedad privada por el comunismo. 
-Posteriormente, luego del período de elaboración que tiene en las Tesis sobre Feuerbach y La ideología alemana (1845) sus puntos principales, en Miseria de la filosofía (1847)  asume una postura más reactiva, en la que –sin criticar la dialéctica como tal– dice que Hegel ofrece la forma "puramente lógica" o "abstracta" del movimiento y plantea un cuestionamiento muy grande al gran idealista alemán, por presentar la dialéctica como un "método absoluto" que produce por sí mismo los contenidos.  Todo esto, en el marco de un debate con Proudhon. 
-Posteriormente, en la segunda mitad de la década de 1850, a partir de su trabajo de elaboración de lo que finalmente va a ser El capital, y especialmente en los Grundrisse (1857-1858), Marx recupera la dialéctica hegeliana, aunque intentando ir más allá de los que percibe como límites de este punto de vista, apoyándose en la Ciencia de la lógica de Hegel para elaborar su propia explicación teórica del sistema de la sociedad burguesa. Esta elaboración va acompañada de algunas consideraciones metodológicas, pero también de ciertos presupuestos filosóficos e incluso relativos al estilo de escritura, a los que nos referiremos ahora. 

Sobre las reflexiones metodológicas de Marx en la etapa de elaboración de El capital 

Para hacerlo esquemático y tomando la Introducción de 1857, podemos decir que hay que considerar varias cuestiones fundamentales, todas relacionadas.

-La primera es la de cómo trabajar teóricamente con los conceptos, para  –a través de ellos– aproximarnos al objeto de estudio. Aquí juegan las categorías de abstracto y concreto, siendo lo concreto la síntesis de múltiples determinaciones, a diferencia de lo que piensa el sentido común. Es decir que –para construir teóricamente una comprensión totalizadora, en este caso, del sistema del capital o de la sociedad burguesa– los conceptos deben pensarse en su especificidad tanto como en el marco de un conjunto de relaciones que hacen más abarcativa su definición  (o los redefinen, según el caso).
-En este marco, y vista no desde los conceptos y sus relaciones, sino de la construcción de la explicación, la segunda cuestión es la de cómo construir esa mirada totalizante, valiéndose de la combinación de los procedimientos de análisis y síntesis (esto es parte de la tradición filosófica clásica y moderna, pero es una distinción que utilizó también el marxista italiano Antonio Labriola para explicar el método "genético" de Marx). 
-Ligada a las dos cuestiones anteriores, está la de cuál es la disposición de las categorías teóricas en la explicación, si es según sus relaciones en la estructura del sistema del capital o según su orden histórico de aparición (diferencia entre categoría" simple" y "concreta"), es decir, la relación no lineal entre teoría e historia. 

Es importante destacar que, en sus reflexiones sobre la cuestión de método, Marx apela a dos presupuestos extra metodológicos: uno es filosófico general y es la contraposición de materialismo e idealismo (que permite a Marx señalar –en el posfacio a la segunda edición alemana de El capital– como una diferencia sustancial con  "el método de Hegel" que este cree que el método crea la realidad). El otro es estilístico: la exposición como un "todo artístico" (comentario de Marx en una carta a Engels). 

Todas estas problemáticas se ensamblan en  la  tentativa de construir una explicación del movimiento del sistema del capital,  a partir de sus contradicciones internas que, al mismo tiempo que impulsan este movimiento, lo llevan hacia la crisis. En ese contexto, podemos recuperar la definición de la dialéctica como "racional, crítica y revolucionaria", que para Marx combina la actividad científica con los objetivos de subversión del orden existente. Aquí surge también el tema de cuál es la concepción de ciencia en Marx, sobre el que vamos a charlar más a fondo en el encuentro sobre Manuel Sacristán y, por tanto, hoy dejaremos entre paréntesis. 

Hacia una definición del método de Marx 

Marx utiliza  los procedimientos que él mismo formula como los más adecuados para explicar el funcionamiento del capitalismo, identificar sus leyes y sus contradicciones internas. Al mismo tiempo, las explicaciones que realiza de su propio método constituyen reflexiones muy estimulantes, pero que no establecen pasos claros y fácilmente reproducibles por cualquiera que maneje la materia. Esto no quiere decir que Marx tendría que haber hecho tal establecimiento de pasos, sino que, nosotros no podemos atribuirle más sistematización de la que efectivamente tuvo, como si eso fuera una garantía de superioridad respecto del pensamiento burgués (superioridad que efectivamente existe pero por razones más amplias y no solamente metodológicas). Aquí hay un tema fundamental, que Marx señala en el posfacio que ya comentamos: si el trabajo de reconstrucción del movimiento a partir de las contradicciones está bien hecho, la exposición puede parecer algo construido en base a un esquema establecido previamente. Pero esa impresión es engañosa, porque precisamente la exposición parte de reconocer la singularidad del proceso que se está exponiendo. En ese marco, la identificación de cuáles son las dualidades, polaridades o contradicciones a partir de las cuales construir la exposición, es algo que requiere, como señalamos en el libro, un alto grado de pensamiento intuitivo. Por estas razones, planteo que –contra la visión tradicional del Método con mayúsculas– es más sensato proponer una lectura del método de Marx en los términos de un método no sistematizado, combinación de método científico y punto de vista filosófico.

Teoría y método

Por último, una pista para repensar este problema podría ser la relación entre teoría y método. Una teoría puede ser potente, más allá del nivel de sistematización que pueda tener desde el punto de vista metodológico. Uno de los mejores ejemplos de esto dentro del marxismo nos lo proporciona Mariátegui, que es un pensador ensayístico, muy poco sistemático, pero muy productivo, muy agudo, con una mirada totalizadora que muy pocos tuvieron y con gran capacidad teórica (aunque no necesariamente cultivada intencionalmente).